Los frenos representan un aspecto crucial para la seguridad de los conductores y pasajeros de vehículos. Son el equivalente a alguno de lo órganos más importantes del cuerpo humano. Un vehículo sin buenos frenos puede causar graves accidentes.

Dentro del proceso de la revisión técnico mecánica y de gases, se examina la eficacia y el desequilibrio de frenado. El primer término hace referencia a la intensidad, y el segundo a que las cuatro llantas estén frenando conjuntamente.

Para que los frenos funcionen de manera adecuada, hay que tener en cuenta varios elementos, como las pastillas y las mangueras. Las pastillas aprisionan el disco de frenos, generando un roce de metal con metal, esto tiene lugar gracias al líquido de frenado que fluye a través de la manguera de los frenos.

El líquido de freno empuja las pastillas para que aprisionen el disco, además, refrigera la fricción entre las pastillas y el disco. Sin líquido de frenos, un vehículo no puede frenar, lo cual es peligroso cuando en vehículo está andando, y mortal si el velocidad es elevada.

En el proceso de la revisión técnico mecánica examinamos que la manguera, y todos los elementos que componen el sistema de frenado, estén en buen estado.

Hacemos una inspección visual, y la eficacia y el desequilibrio los medimos a través de una máquina especializada.

Cuando un usuario obtiene su certificado, está teniendo la certeza de que el vehículo está mecánicamente adecuado para movilizarse y viajar con la familia de manera segura.

×