La función de los sensores de reversa es advertir acerca de la presencia de objetos ubicados fuera del campo de visión y de esta forma ayudar al conductor a parquear con seguridad. 

Este sistema funciona con un alto nivel de tecnología de ultrasonido y electromagnética.

Los sensores se encuentran ubicados en el parachoques trasero para ayudar al conductor a calcular mejor el espacio disponible que tiene el vehículo hacia atrás a la hora de parquear, haciéndole saber mediante señales audibles que tan cerca del obstáculo se encuentra.

¿Cómo funcionan los sensores de reversa?

Los sensores de reversa se encienden una vez el conductor activa la marcha hacia atrás y el carro comienza a moverse. La distancia promedio a la que se detectan los obstáculos es de 1.5 a 2 metros, aunque según el modelo del vehículo esta condición puede cambiar.

La información asimilada por los sensores, se envía a la unidad de control que gestiona los datos y los convierte en señales audibles que incrementan su frecuencia de acuerdo a la cercanía que se tenga con el objeto detectado.

Componentes del sistema

Por lo general, un sistema de sensores de reversa cuenta con los siguientes componentes:

  • Juego de sensores: Los sensores más comunes en los vehículos vienen en juegos de 4, aunque en el mercado pueden encontrarse juegos de 2 a 6 sensores.
  • Módulo eléctrico: También llamado unidad de control, se encarga de traducir los datos captados por los sensores en señales audibles o visibles.
  • Conjunto visual y cableado de conexión: Algunos vehículos cuentan con un dispositivo visual y un conjunto de luces LED, mientras que los más modernos cuentan con un espejo retrovisor con display.
  • Broca de copa: Es muy útil al momento de instalar el sistema pues confiere los agujeros exactos para acomodar los sensores en el parachoques trasero.

 

 

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