Todo sobre la amaxofobia

Tal vez usted conozca a una persona cuyo miedo a conducir le impide realizar esta actividad sin importar cuantas veces y de cuantas formas lo haya intentado. El miedo excesivo a conducir un vehículo se conoce como amaxofobia y es más común de lo que cree.

La amaxofobia es una condición que puede desarrollar cualquier persona en alguna etapa de su vida, hay quienes la padecen cuando conducen a solas y quienes entran en estado de desesperación cuando llevan personas a bordo. Aunque los síntomas varían según la persona, los más comunes son temblores, sudor excesivo, aumento del ritmo cardiaco y dificultad para tomar decisiones.

¿Qué factores pueden generar amaxofobia?

  • Experiencias traumáticas: Sufrir un fuerte accidente de tránsito o presenciar uno, puede ser un motivo para desarrollar amaxofobia ya que la persona difícilmente querrá volver a conducir.
  • Estrés: Los trancones de la ciudad, el exceso de ruido y demás situaciones estresantes pueden hacer que un conductor desarrolle amaxofobia a largo plazo.
  • Falta de práctica: Por lo general durante el primer y segundo año de conducción, las personas no han desarrollado el 100% de su habilidad con el volante por lo cual pueden sentirse frustrados al no saber sortear todas las situaciones que el camino presenta. Debido a esto las personas pueden sufrir de ansiedad al pensar en la idea de tomar el volante y dejar de practicar el ejercicio de la conducción cayendo en la amaxofobia.

¿Es posible superarlo?

Superar esta fobia es posible con ayuda de expertos en el tema. Si el problema no es tan grave como para buscar ayuda profesional, intente lo siguiente:

  • Acepte su miedo: Aceptar la situación es el primer paso para combatir esta realidad pues de nada sirve negar la existencia de la fobia.
  • Piense en positivo: Aunque sienta miedo, trate de controlar sus emociones pensando en que todo va a salir bien, motívese pensando positivamente y mantenga una actitud preventiva siempre.

 

Conduzca: Aunque suene irónico, la forma de eliminar las fobias es combatirlas. Para empezar basta con distancias cortas que no generen demasiado estrés.